Porque no queremos “forzar” el sueño, sino optimizarlo.
La melatonina es una hormona, y suplementarla externamente de forma habitual puede hacer que tu cuerpo se acostumbre a “recibirla” en vez de regular su producción por sí mismo a largo plazo. Además, en algunas personas puede dejar somnolencia o sensación de “resaca” al día siguiente.
En su lugar, combinamos magnesio y vitamina B6, que contribuyen al funcionamiento normal del sistema nervioso y a la función psicológica normal*, con glicina, L-teanina, manzanilla y azafrán.
Una forma diferente de acompañar tu rutina de noche, sin depender de la melatonina como ingrediente principal.